13 octubre 2019

ARROYO SANTA ÁGUEDA
(19 de octubre de 2019)

Lugar de salida: Plaza de Turégano.
Hora de salida: 9.10 h.
Comienzo ruta: El Cubillo.
Hora comienzo ruta: 9.30 h.
Distancia: 13,700 Km.
Desnivel positivo: 278 m.
Desnivel negativo: 278 m.
Dificultad: Fácil
.
Tipo de recorrido: Circular.


El río de Santa Águeda es un afluente del segoviano río Cega, al que se une en pajares de Pedraza. Antes de su desembocadura forma un pequeño cañón. Esta comarca segoviana se caracteriza por la presencia de sabinas, encinas y enebros, acompañados de tomillos y espliegos. En la orilla de los río, la típica vegetación de ribera, chopos, fresnos, sauces, etc.


Desde la ermita de San Roque, en El Cubillo, nos dirigiremos hacia Requijada y desde este pueblo hasta Arahuetes, donde descenderemos hacia el arroyo Santa Águeda. Desde el puente de losas de granito que cruza el río observaremos los Castillejos, unos cerros que hacen referencia a atalayas que debieron servir para vigilar el paso del río Santa Agueda. En las cercanías del puente, la románica ermita de Santa Águeda, en ruinas, es lo que queda del antiguo poblado de los Millones. Regresaremos hasta el punto de partida, remontando el curso del río y pasaremos muy cerca de los restos del poblado de Peñacorba, hoy abandonado.



06 octubre 2019

PINARES DE COLLADO
(13 de octubre de 2019)

Lugar de salida: Plaza de Turégano.
Hora de salida: 9.00 h.
Comienzo ruta: Collado Hermoso.
Hora comienzo ruta: 9.30 h.
Distancia: 14,700 Km.
Desnivel positivo: 626 m.
Desnivel negativo: 626 m.
Dificultad: Moderada.
Tipo de recorrido: Circular.



De Collado Hermoso, junto a su iglesia parroquial, sale un camino hacia la falda de la sierra en dirección norte sur y que se adentra hacía el cerro de La Picota. Entre pinos silvestres y acebos, siempre junto al Río Viejo y el Arroyo el Charco, con el inmenso robledal que rodea las ruinas del monasterio de Santa María de la Sierra a nuestros pies, nos perderemos por los caminos que serpentean por esta parte de la Sierra de Guadarrama para disfrutar de un agradable paseo. 



El monasterio de Santa María de la Sierra se enclava en un lugar privilegiado, en medio de un gran robledal y con unas estupendas vistas sobre la zona. Los orígenes del monasterio se remontan al año 1133, cuando se establecieron en este lugar los monjes benedictinos. Pero se volvió a reedificar en el siglo XIII al convertirse en abadía cisterciense.